Hay una cosa que es capaz de tenernos todo el día bien cagados de miedo, y eso son los exámenes difíciles como sociales, y es que te pillen por sorpresa, poque cuando llegas a clase por la mañana y te enteras de que hay examen, haces por aprendertelo el doble de mejor que cualquier otro compañero tuyo. Pero lo peor no es eso, sino que cuando terminas el examen dices: pues la verdad es que me ha salido bien el examen, y en eso suena en tu cabeza una voz que quieres ignorar aunque sabes que tiene la razón, y ésta dice: pero que c... estás diciendo, si no te sabías ni tu nombre. Sin embargo, solo te hace falta llegar a tu casa para entrar en razón y estudiar para la recuperación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario