Cabe la posibilidad de que alguna vez, fuerais andando tranquilamente por la calle, en un día en el que todo os ha salido redondo, y que nada lo puede estropear. Bueno, pues ese momento llega cuando menos te lo podías esperar. Mientras vas pensando vas pensando ésto, un amigo te llama, y tu te giras mientras sigues andando (LA PEOR DECISIÓN DE TU VIDA), y en el mismo momento en que te giras, te encuentras con que hay una farola que alguien por sus cojones tenía que haber puesto ahí justo para que tú, ese mismo día, te pegaras una leche que no olvidarás en tu vida.
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